|
HUÉRFANOS DE AMOR
La separación deja a uno sin animo o ganas de hacer nada,
que triste es mirar algunas almas sufriendo de melancolía. No hay chiste o payaso que traiga una sonrisa
a su mundo no mas esperar que trae de nuevo el siguiente solitario día.
Planes que no se cumplieron
por ninguno estar de acuerdo, promesas que algún día se iban ha realizar se evaporaban. Por miedo
de quedarse solo toleraba a veces los caprichos, y muchas veces por cosas totalmente frívolas se enojaban.
Así son las cosas del amor e el destino, ¿quien es adivino? Nadie quiere caer en la tentación
del amor y ser engañado. Se entra con ojos muy cerrados a ver que hay en el camino. ¿Que les puedo
decir del amor que ya no han escuchado?
|
|
INSOMNIO
En la profundidad de la noche mi alma se levanto para escribirte esta
poesía. Sin importarle que fuera noche o día, escribió con entusiasmo y alegría.
Ustedes estrellas brillantes, iluminadoras de los cielos, no se pueden comparar con ella.
(Volteandome
para mirar la cama vi mi cuerpo reposando con sonrisa, y sin ninguna prisa seguí escribiendo).
Mujer que alumbras mi ser, si pudieses conocer el placer cuando de tu vino me atrevo beber.
Volviendo
a la cama, regresó mi espíritu así de nuevo unirme contigo, no con un sueño de conocido
o amigo, mas como amante, porque dios es testigo.
|
SE
ACABO LA NOVELA
A veces trato de llevarte en el alma pero tu corazón le pertenece a otro. No
obstante, cuando susurras mi nombre te escucho de los mas claro mi amor.
Me atrevería confesarles
lo que siento pero mas perderías tu mi amor, que yo. Aca, un bohemio sin responsabilidades, por alla,
tu que las tienes matrimoniales.
¿Porque el destino nos trajo a este lugar? Como si las estrellas
estuvieran hartas de lo nuestro y quisieran derrumbarse para crear un lamentoso apocalipsis fatal.
Quiero
partir para descansar, mi fe en dios no me asegura que un día estaremos juntos. Mi fe no es fe, y mucho
menos esperanza, cobardía e el temor de nunca tenerte.
Me despido hoy por ultima vez mi cielo. Y gracias por el tiempo que me asignaste. Jamas regresaré, la partida, como siempre, formaran cicatrices
que nunca se sanaran.
Que dios te cuide diosa divina prohibida, seguiré de rumba por otros lugares
ha ver si podre olvidarte; es mejor andar y andar que para una eternidad sufrir y llorar.
|